Enero
09 del 2005
Pridgni Balac hermanito, Cristus Externa
Balac.
Bienvenido hermanito.
Bienvenido a nuestro hogar hermanito. Los
recibimos con amor.
¿Hermanito, cual era mi nombre?
* (Coranía)…….
Pridgni Balac hermano.
Pequeños hermanitos.
Bienvenido hermano.
Bienvenido hermano.
De pensamientos que sois,
redundáis en esencias que
no debéis a vosotros mismos.
Eternidades muchas por aquellas.
De similitudes, entre vosotros hemos de estar.
Se os ha mencionado bastante de las veces entre
vosotros.
Pequeños cantaros, preparados de afluentes muchas, su
propia esencia,
¿Realmente comprendéis lo que hacéis entre vosotros,
pequeños?
¡Todo conocimiento, impartido!
¡Toda palabra oída entre vosotros, ha de ser entre
vosotros juzgada!
mas, en el Reino que
vosotros mencionáis, no ha de existir aquella.
¡Esencias de parecer!
¡Esencias de conocer!
Manifestado entre vosotros, de vuestros labios,
preparación cauta ante lo
que oiréis,
de lo que entre
vosotros se ha de impartir en enseñanza.
Mas, muchos de
vosotros no en esencia comprendéis.
Mas, aflicciones entre vosotros no han de existir.
Gracias al Padre.
Pequeños,
del ojo rasgado a la
blanca simiente que conocéis…
¿Cuál es la blanca simiente hermano?
…ha de venir
esencia de palabra de lo que vosotros esperáis.
Tiempos que vosotros asimilar debéis.
¡Diferencias entre vosotros!
Anglosajones, opresiones muchas entre vosotros
hacéis.
Ojos rasgados, turbulencias de confusión entre
vosotros en el hoy.
Si fuisteis informados de cautela en conocimientos
entre vosotros.
¿Por qué ha de ser entonces llanto la causa de
vuestra reflexión?
Considerada entre muchas palabras,
una mas mencionáis
entre vosotros de doctrinas muchas,
ideales muchos,
confusiones que no han de
llevaros a la claridad de un pensamiento,
mas veréis
respuestas del cielo que entre vosotros habéis forjado.
SHINHA, KOTEA, SHIHUU,
han de ser los
principios de vuestra devastación.
PERSIA, OZAR, LEMMU,
en constancia de
respuestas a la opresión de aquel poblador.
¡Oh Creación, que en
rebeldía no reconocéis a vuestro Padre!
¡Oh dolor, que por
vosotros espera ansioso!
¿Realmente hacéis adoración al Padre?
Represivos y confusos cleros,
que habrán de
fatigar adoraciones en falsas doctrinas.
¡Huidas!
¡Muertes!
¡Fugitivos pasos, que obtendréis de vuestro trabajo!
Seréis entre vosotros, jueces.
Veréis de negra vestidura vuestro destino forjado
por vosotros mismos.
¡Oh
dolor,
que en Jerusalén que
conocéis ha de arraigar su esencia!
¡Oh coronas de lujosas
perlas!
¿Qué valor tendréis bajo el gran lodazal del hielo
conservado al final de los tiempos?
¿Conocéis la realidad de lo que oís?
¿Conocéis la realidad de vuestro silencio?
He aquí que nuestro Señor entre muchos enviados,
entre vosotros ha
manifestado.
Aun hacéis de sordas interpretaciones,
a la verdadera
esencia que debéis entre muchos comunicar.
¡Silencios!
¡Oh dolor!
¿Oh
Tierra,
¿Por qué lamentáis
el trágico incidente,
interpretado por vuestras
palabras, si aun no ha de acontecer?
¿Por qué en demasía le hacéis permanecer entre
vosotros?
Realmente permanecéis de esencias claras,
pequeños comprensivos
hermanitos
¡Oh
santidad refulgente establecida,
humanidad idónea que entre
muchos hacéis salvos por vuestra palabra!
¡Oh gallardía humana, que
sufrimiento tendréis!
No lamentéis el dolor que veréis,
jamás prestéis en
entrega al dolor que veréis vuestra esencia,
pequeños hermanitos, necesario
ha de ser.
El Padre así lo ha demandado.
Es la voluntad de nuestro Padre, hermano…
La que hacéis en eternidades.
Si hermanito.
Que él disponga de nosotros, hermanito.
Nuestro bendito Padre.
Se os ha observado de instancias muchas.
Discordias de internos seres.
¿Llamáis hermanos entre vosotros, realmente al que
ha de buscar el camino?
¿Realmente entre vosotros le hacéis?
Pensáis en análisis de vuestra respuesta.
Supuestas interpretaciones de correcta esencia.
¡No permanecéis en voluntad del Padre entonces,
pequeños hermanitos!
¿Hermano, me puedes decir algo sobre mi hija,?
¿Realmente oís lo que en vuestros oídos asimiláis?
¿Intereses de vuestro mundo buscáis?
Pequeños,
aun no comprendéis
la esencia de vuestra realidad.
Queremos comprenderla hermano.
Por qué ha de lamentar el no vuelo del ave que
desprendida de sus alas ha permanecido en esencia volando, surcando vuestro
cielo.
Disfrutabase aquella de libertad.
¿Vosotros de libertad gozáis realmente?
Así es hermanito, gracias al Padre.
Gracias al Padre.
¡Esencias!
¡Festejos!
¡Gozos!
Nuestro Padre.
¡Felicidad!
Que de vosotros se ha de percibir.
Estamos acá para que se haga la voluntad de
nuestro Padre hermano.
Se os dijo,
de esencias muchas
permanecéis libres en nuestro Señor.
¡Responsables de vuestras palabras sois!
No ha de existir rincón en el universo que conocéis,
que os haya de
ocultar a la justicia de la mano de nuestro Padre.
¡Manifestase entonces el maestro, de esencias entre
alumnos muchos!
Percibís entre mensajes, respuestas, esencias en
vuestro interior.
Amor maravilloso hacia sus hijos, hermano.
Pequeños,
si asimiláis el
aire que en respiros brinda vuestro vivir,
haréis vida con lo que
entre vosotros observáis y asimiláis.
De añadiduras muchas se os manifestó la verdad
cierta vez.
¡Pequeñitos!
¡Hermanitos!
Se os manifiesta de interno ser,
expresión de seres que
sois entre muchos,
encontrados de Creación
asimilando verdades a nuestro Señor.
No queremos fallarle a nuestro Señor.
Sois entonces esencias de nubes de aspecto como ya
conocéis e imagináis, que no de blanca hermosura compone su presencia,
mas no ha de dejar
caer agua de vida.
¡Comprendéis entonces la razón de lo que oís!
Sois la varilla del trigo,
que por esencias de
la brisa recorre la esencia de la misma,
de raíces muchas al
cielo han de observar.
¡Pequeñitos, no en confusión debéis manteneros!
No combatís a vuestro enemigo,
permanecéis en aquel y le
brindáis abrigo en vuestro interno ser.
¿A quien entonces adoráis?
A nuestro Señor.
De confusiones muchas entonces,
el porque de
vuestra respuesta.
Del bienestar de un espíritu, la esencia de muchos.
(IVIO)
Hermanito.
Bienvenido hermanito Ivio.
Hermanitos,
la paz que hacéis
entre muchos de vosotros,
comparte la esencia de
entrega al Padre.
Vuestro mundo ha de cambiar,
más no dais en gozo
la confianza que vosotros hacéis al cielo.
¿Por qué teméis, el porque de vuestro temor?
De respuestas muchas, miles podríais entregar,
más no les pensáis.
Veis la verdad entre muchas confusiones,
y entregáis
conceptos erróneos ante verdades de idóneos conocimientos.
Si entre vosotros permanecéis en unión,
hacéis la verdad
forjada,
templada en vista de lo
que vosotros camináis
hacia el verdadero
Padre que mencionáis.
¿Adoráis el cielo que mencionáis?
Así es hermano.
¿Adoráis al Padre que mencionáis?
Por toda la eternidad.
Con todo el corazón.
A él queremos llegar.
Confusiones tenéis entonces… el por qué.
Solamente glorificamos a nuestro Padre.
¡No ha de ser en
aquellas entonces,
en demasía que
invocáis a vuestro ser en respuesta!
¡No ha de ser la
confusión cubriendo vuestra claridad,
la causa de no
observar el cielo entonces!
De atisbos de luz, manifestáis convicción.
De atisbos en respuestas, manifestáis la verdad.
Del por qué no le mantenéis en eternidades,
ha de ser vuestra
reflexión.
Se os dijo cierta vez,
hemos de guiar vuestro
pasos, más no hemos de caminar con vuestros pies.
Se os ha mencionado miles de las veces,
que entre vosotros
tanto lamentáis.
¡Esencias que sois!
Manifestar debéis, la confianza del Reino que
veréis.
Si así no ha de ser entonces, renunciar debéis a lo
que hacéis.
Todo aquel que en templanza
halla de mantener la
convicción de esencias divinidades forjando su vida,
ha de en merecido
como vosotros mencionáis,
el regalo divino
obtener en si mismo como respuesta.
Pequeños,
entre vosotros hemos
de permanecer, se os dijo.
Jamás dudéis, ni flaqueéis sobre aquello.
Nosotros no queremos renunciar.
No hay duda en nuestros corazones hermanito.
Queremos seguir adelante.
Haced silencio a lo que reafirmáis.
Pensar debéis primeramente pequeños,
Muchos de los cuales han de manifestar su hermosa fe
al cielo,
hoy observan vuestro
mundo en primer lugar.
Hermosos hermanitos,
manifestad el amor entre
vosotros.
Recordad que entre vosotros hemos de permanecer,
pues así el mandato
de nuestro gran Señor permanece entre vosotros.
¿Comprendéis?
Sí hermano.
Si comprendo. Si comprendemos hermano.
YANEA GIZÁH
Todos: Yanea Gizáh.