Agosto 12 del 2004
Asistieron: 5 personas
(Coranía)…….
Doctrinábase en si
mismo, el maestro decíase así, mencionando en cada cual de sus alumnos,
grandeza y sabiduría por doquier.
Muchos de aquellos
habrían de escuchar.
Muchos de aquellos
habrían de obedecer.
En si mismo, cada
uno comprendía su propia duda.
Pequeños
conocimientos asimilando un gran conocimiento, decíase así el maestro ante sus
alumnos.
Pensaría, cuan
pequeño es el pensamiento, cada uno de aquellos pequeños. Pensaríase así cada
uno, cuan insignificante ha de ser.
En la simpleza del
oír, hallase la sabiduría del conocer.
En la grandeza de
protagonizarse así mismo, la mayor de las ignorancias.
Cada flor muestra
su esencia en nacimiento.
Cada una de
aquellas ha de mostrarse así ante el Padre.
Pensárase así
acaso, uno de los pequeños nació ante el Padre, ante todos sus compañeros
mencionados así ante el maestro.
Destacase ante
todos, retirando su esencia a las montañas.
¡En obras
construiréis, pequeños!
¡En obras
construiréis, pequeños hijos!
Mencionado así por
el Padre.
En cada uno de
vosotros tendréis misiones como llamáis.
Cada una a
cumplirse entre muchos de vosotros pequeños.
Moreb:
Es un honor para nosotros hermanito.
Ál:
Así es hermano.
Entre muchos pasos
de los que vosotros, en horizontes.
¡Mmm!
Observáis en si
mismo, hemos de acompañaos en voluntad de nuestro Señor.
Esencias de
conocimientos que por pequeños mencionadas entre vosotros,
no han de ser sino
grandezas en el Padre.
¿Comprendéis,
pequeños?
Ál:
¡Mhmm!
Moreb:
Sí comprendemos hermanito, la gran misión de nuestro Padre.
Entre vosotros
mencionáis, hermandad, comprensión.
Obtendréis lo que
mencionado está,
en perseverancia
del camino de nuestro Señor.
Comprendéis la
esencia del Padre entre muchos.
Decíase así el
pequeño errante en la montaña,
que en alturas
haya de observar a muchos que aun no han logrado subir.
Aun así, sus manos
abiertas prestas en ayuda entre muchos a recibir.
Si no ha de llegar
el ave,
ha de llegar por
tierra cualquier animal mencionado entre muchos
de ayuda a
vuestros cuerpos.
¡Muchos que no han
logrado subir, de ahorros han de vivir!
Oportunidad alguna
habrá,
en la cual podrán
lucir ahorros por doquier.
Más, el pequeño
errante viviendo está aun,
entre muchos que
han logrado subir para el tiempo mencionado, pequeños.
¿Comprendéis?
Todos:
Sí hermanito.
Moreb:
Que se haga la voluntad de nuestro Padre nomás.
Os os ha dicho
miles de las veces, las aves que veis volar, no trabajan ni hilan.
Tanasa:
¡Mmm!
Y el Padre…….
Ál:
Las alimenta.
Bien decís
pequeño.
Moreb:
Así ha sido hermanito. Lo tenemos claro en nuestro corazón hermano.
Ál:
¿Hermano, tú nos puedes hablar más del desarrollo de la genética?, ¿Cómo se va
forjando eso?
Pequeño,
en tierra que del
Padre en preelección a mencionado entre vosotros, estáis.
Más, no estáis
simplemente por estar.
Internamente en
vosotros
estimulando cada
acción y movimiento entre vosotros, ha de vivir.
Lunas en séptimas,
de las que entre
vosotros no veis aun,
evidencias del
cielo veréis.
Moreb:
Gracias a nuestro Cristo hermano.
Ál.
Gracias a nuestro Señor. Hermoso es ver
esas cosas.
Pequeños que en
sueños vivís,
en realidades
veréis la belleza de nuestro Señor.
Ál: Y
gustosos de ayudar a nuestros hermanos, en eso.
Si aun en escasez
admiráis bellezas en placer de vuestro espíritu,
que más le haréis
en virtud de la entrega que nuestro Señor os hará.
Moraab:
Hermanito, queremos agradecerle, yo quiero agradecer en nombre de todos
nosotros…….
Pequeño.
Moraab:
A nuestro Cristo…….
¡Pequeño!
Moraab:
Por todo los días maravillosos que…….
¡Ya le habéis
hecho aun!
Moraab:
Sí. (Se ríe). Estamos felices de estar
acá.
Oíd que en el día
que habéis vivido, como mencionado entre vosotros os decís, 23 de las veces le
habéis mencionado.
Todos:
((Risas).)
Más, os
observamos.
¡No os vigilamos!
Moraab:
Lo sabemos hermano.
La que sigue.
(Mirando a Tanassa)
Todos:
((Risas))
Ál: La
que persiste.
TANASA.
TANASA:
¡Hermanito!
Se os dijo en
cierta instancia, muy alto debéis llegar.
Más no en las ruinas
que pensáis.
Moraab: Machu Pichu. ((Risas) de todos)
TANASA:
¡No!
Sois como el ave
que va y viene.
Vosotros sois
libres en el Padre.
TANASA:
Así es hermano. Ahora lo entiendo.
Elecciones
vuestras de estar en el estar, en el hoy que mencionáis.
¡Jamás obligados
seréis!
En el Reino del
Padre la discordia de la orden no ha de ser la voluntad,
ha de ser
solamente necesario que cada hijo por propia decisión
haya de estar en
el hoy que haya de decidir.
TANASA:
¡Mhmm!
Moreb:
Ya ha sido decidido eso hermano.
Decíase así
entonces el pequeño errante en la montaña
que ya entre mucho
haya de vivir,
muchos habrán de
seguir sus pasos.
¡Extraño mundo en
el que vivís!
Mencionado así por
muchos.
TANASA:
Sí.
Más, que caída del
coloso hecho en lujos y joyas.
Moraab:
Así es hermano.
Hemos de observar
entre vosotros,
entre muchos
pensamientos que se hallan de sobreponer
a la escasez de la
que tanto habéis vivido en vuestro mundo.
¿Os percatáis que
en el acto de crear, sin tener en vuestras manos, produce en vuestra mente
efectos de los que llamáis energéticos?
Cada uno en pro
tactos, partículas de materia que aun no conocéis,
han de ser
consientes,
han de ser
resonantes.
Conceptos de luz
de los cuales dependéis.
Moreb:
Queremos saber hermanito.
Os estoy
mencionando pequeño.
Moraab:
¿Qué es pro tactos?
Pequeño, os acabo
de mencionar.
¿Realmente oís?
Moraab:
Es que no entendí la palabra pro tactos.
¡Le habéis
mencionado tres de las veces ya!
Moraab:
Sí. ((Risas))
Partículas de luz
que han de accionarse en alineación de lunas,
de las cuales
veréis prontamente.
¡Más, no como
pensáis!
Sino, como aun no
le pensáis.
Se os dijo,
mencionado está
que entre muchos de muchos
que se han de
revelar al sistema que mencionáis,
llámense hijos del
Padre, más abandonan a sus hermanos.
¿Cuál suerte habrá
de ser la correcta, internamente salvando lo propio, o externamente salvando al
hermano?
Moraab:
Externamente salvando al hermano.
Veréis que entre
muchos hermanos, muchos se habrán de arrepentir.
¡Muchos entre
aquellos, habrán de ayudar!
Más, en el Padre
habrán de justificar su falta.
¡Recordad vosotros
que jueces no sois!
Todos:
Así es hermano.
Sois ejecutores de
vuestra propia voluntad.
Ál:
Gracias a nuestro Padre.
Entre vosotros se
os esta hablando y se os ha mencionado.
Pequeños,
debéis manteneos
en instancias pequeñitos.
(Cambiando la voz
según el ángel, Morkav a Ivio)
Todos:
(Risas).
¿Comprendéis, lo
que nuestro hermano os menciona acaso?
(Cambiando del
mismo modo la voz).
Todos:
(Risas).
En instancias de
realidades, proposiciones mencionadas entre muchos,
que variadas no
habrán de ser para vosotros elecciones de realidades,
al igual que entre
nosotros mencionados,
despojando
principados y mandatos entregando la esencia a nuestro Señor.
Necesario ha de
ser que en vuestro recuerdo conozcáis lo que veis y vivís,
pues la esencia de
lo que en vuestra mente se almacena ha vosotros
habrá de servir
pequeños.
¿Comprendéis lo
que se os dice, pequeños hermanitos? (Cambia de voz)
Moreb:
Sí hermanito. Miríadas de hermanitos.
Se os hablará en
el mañana nuevamente, del que conocéis como mañana… aún…
Todos:
(Risas). Agradecidos en el Padre.
TANASA:
Gracias al Padre.
Que entre vosotros
hemos de oír a muchos.
Ál:
¿Hermanito, la luz que vimos recién, son parte de ustedes?
Preguntas y
respuestas que entre vosotros siempre hacéis.
Pequeña Minerva,
Tsianza, Tanasá, Coráyana, Miesta, Tiaraé, Joennava.
Ál:
¿Hermano, cuál es el nombre de Lidia y Paola?
¡Oídas sois!
Recepcionados
entre nosotros vuestros pensamientos.
Esencias de
parecer entonces.
TANASA:
Gracias hermano, gracias en Cristo.
Como vosotros
tenéis pequeños hermanos,
que entre muchos
habéis sido encontrados.
Moreb:
Gracias a nuestro bendito Padre hermanito.
Esencias de
elección por el Padre,
pues entre
vosotros se os percibe alegrías de entrega al Reino
que conoceréis
nuevamente pequeños.
Moraab:
Estamos felices de estar acá hermano.
En alegrías
compartidas entonces entre nosotros.
Moreb:
En una sola esencia en el Padre hermanito.
¿Os percatáis que
hemos de hablar a un solo Padre?
Todos:
Sí hermanito, a un solo Padre.
Que entre muchos,
a muchos han de hablar.
Vosotros conocéis
vuestra verdad,
vosotros conocéis
vuestra realidad.
Más, veréis que la
verdad de una flor no ha de encontrarse en su color,
sino en su semilla
que ha de dejar nuevamente.
¡TANASA!
TANASA:
¡Mhmm!
Prontamente
relataréis cuan exquisita pequeña.
Gozaréis de
vuestro huerto.
Todos:
(Risas).
TANASA:
¡Hermanito!
Moreb:
Es todo bendecido por el Padre hermanito.
Ál:
¡Grandes papas y grandes cebollas!
Moraab:
¡Ajos grandes!
Moreb:
¡Paltas grandes hermanito!
Para grandes bocas
pequeños.
Todos: (Risas)… (Risas)… (Risas)… (Risas)… (Risas)…
Alegrías hacéis
entre nosotros también además, pequeños.
Moraab:
Tienen que ser grandes, para que nos acompañen ustedes también a cenar.
Alimentos de los
cuales ya no hemos de asimilar.
Moraab:
¡La esencia!
¡Ya comprenderéis!
Moraab:
¡La energía de ellos sí!
Pequeño.
Moraab:
Sí.
Cuando vos
saboreáis, emitís en nosotros esencias,
pues en comunión
hemos de estar entre vosotros.
Moraab:
¡Sí hermano!
Si en el Padre no
hubierais de estar, nada sería.
Ál:
Pero estamos con Él, hermano.
Moreb:
Gracias a…
De vosotros se
habla en el Reino, y se cree en vosotros.
TANASA:
Gracias al Padre.
Moraab:
Queremos estar hasta el final hermano. Haciendo la obra del Padre.
¡Hasta el principio diréis!
Moraab:
¡A ya! Hasta el principio también.
¡Conservaos!
Se os hablará.
Moraab:
Bendiciones hermano.
YANEA GIZÁH
Moreb:
Yanea Gizáh, hermanito.
Todos:
Repiten.