NP6
Septiembre 18 del
2005
(Coranía)
Parajes, similitudes, arboledas, vasijares que sois,
siembras de extensiones muchas,
productos del amor
de quien creados habéis sido del hoy en el
tiempo en que vivís.
(Coranía)
Del hombre que ha de observar en otros, errores……
…….¿Recordáis pequeños? …….
…….imperfectos hacéis los pasos en vuestro camino.
Observáis el error en vuestro hermano
y en el vuestro caminar no mantenéis en esperanza
Pequeños hermanitos, reunidos os mantenéis. (Alguien tose)
Bajas esencias han de oírse.
Observad lo que pensáis,
observad lo que en vosotros asimiláis.
Pequeños, pequeños hermanitos…
¿Comprendéis el camino que hacéis?
¿Realmente hacéis lo que en vuestro pensamiento
emana en corrección?
Sois como el viento,
la hermosa brisa de las alturas
que por mucho que sea en ocasiones bajar a la tierra
ha de volver a los cielos.
(otro angel)
Pensáis y hacéis de entre muchos un camino.
De aquel que muchos han de destruir en palabras
y que muchos han de rehacer en obras.
Aún no sabéis la belleza
de lo que vuestras flores han de mostrar al paraje.
Aún no observáis la
belleza que comprendéis en ideas afines,
palabras afines de
esperanzas muchas
Manifestáis comprensión de efectos en vuestro rostro,
mas, se os pide de vuestras palabras comprensión de
vuestro pensar.
Del Reino,
muchos han de ser los que han de confiar en vosotros.
De instancias miles de las que vivís,
miles de aquellas
os confortáis en vuestros quehaceres,
Mas, mínimos han de ser aquellos instantes
que en conciencia comprendéis el camino.
Quién así haya de encontrar en aquellos la verdad
que han de buscar,
al Reino deberán mostrar su comprensión.
Bellezas del Reino
que entre muchas esparcidas de entre muchos han de
haber sido.
Pequeños hermanitos,
del ahora en el tiempo del tiempo que vivís hacéis
comprensión.
Supiereis, comprendiereis miles de pensamientos a la
vez.
Ideas confusas y confusas claridades.
¡Observaos!
De entre vosotros y vidas muchas, pensáis obras
entre aquellas.
Dais entre muchos, gozo al cuerpo festejando
victorias,
mas, el consumo de aquel pensamiento no entregáis a
esencia alguna.
Guardáis compostura ante la palabra,
debéis mantenerla además.
Se os dijo, de no hacerle, oír no debéis a la vez.
Del Reino,
disciplina y orden dentro de la sabiduría en palabra.
Ni el océano en su esplendor y magnificencia sobre
la tierra
desordena sus aguas.
Sin la presencia ante el Padre,
no habrá
tormenta indomable ante sus manos,
ni tierras de tumultos que no habrán de controlarse.
Fuegos consumidores habrán de ser caricias a los
hijos protegidos en el Padre.
Daño alguno a los hijos no habrá de existir.
No así el Dios que pensáis mantiene en palabra de
alta realeza su promesa.
Ha de ser el Padre al que hemos de adorar.
Pequeños,
observad ambos lados del viaje que emanáis,
aguas y sequías por ambos lados. Saciar la sed
debéis.
¡Observáis sequías y aumentáis la sed!
¡Observáis las aguas y le saciáis además!
¿No han de ser entonces útiles las sequías?
De no conocerle no sabrías reconocer las aguas.
¡Vidas!
¡Congojas!
Claridades de espíritu obtenéis.
Se os dijo cierta vez,
de la luz en claridad forjáis madejas de oscuridad.
Pequeños hermanitos,
de esencias recorridas al paso que
hacéis…
Mantenéis de esencias, purezas del quehacer que debéis.
Sois participe creados.
¿Mantenéis realmente promesas al cielo?,
Sois bendecidos en oír,
mas, de no ser por aquello no oís solamente.
Palabras al cielo de cada oración hacéis,
estruendos a la tierra emanáis en cada ira que
generáis.
Si el Padre
es el consuelo,
¿Por qué manifestáis cerrar vuestros parpados
cuando mas necesitáis de aquel?.
Del por qué forjáis oscuridad y os negáis a la a luz,
principio de humanidad que errada estabais,
Que hermosos es pensar entre vosotros
de cada pensamiento que al cielo oráis.
Festejáis victorias al cielo.
No han de oírse ya lamentos de agonía
¿Recordáis pequeños?
Oh Padre ¿Por qué a mi?
Oh señor ¿Por qué a mí?
¡Señor quiero!
¡Señor dame!
¡Señor dame más!
¡Señor quiero más!
Del sufrimiento que llamáis y mencionáis,
aun no conocéis el verdadero.
Manifestáis dolor de no conocerle aún.
Manifestáis el hambre de no conocerle aún.
Manifestáis dolencias al espíritu
y aún no os conocéis entre vosotros hermanitos.
Del por qué exaltáis el error más que la claridad,
el dolor mas que el consuelo,
la derrota más que la victoria.
Pequeños, si habéis sido alejados de vuestras
derrotas.
¡Recordadles!
Aún no haberos alejados.
Comprendéis la verdad en el aún del tiempo que no
conocéis además.
Hacéis madejas de confusión como se os dijo,
mas la claridad de la palabra os entrega verdadero
amor entre hermanos.
Pequeños,
no habrá mano alguna que cause daño entre el pueblo.
Se os dijo cierta vez,
victoria debéis festejar en el nombre del Padre.
De Siara hasta Asia se os dijo,
manifestaciones de vuestra tierra
habrán de declarar el principio del dolor del
antiguo mundo que conocéis.
Se os dijo,
animales reptores buscarán alturas.
Insectos veréis sobre vuestras cabezas sin daño
alguno sobre vosotros.
Aves de
extraños orígenes veréis además.
Comportamiento de vuestra tierra de extraños
orígenes veréis.
Veréis del NSTC nuevamente errar en cálculo.
Veréis la ciencia del hombre caer.
Hombre,
que en soberbia del conocer olvidáis vuestra juventud,
de adoración al Padre en los momentos que debéis.
Hombres,
obsequios del Padre incansables en amor despreciáis
a la compostura del mal que generáis.
Si poderosos os sentís
del por qué vuestro mal festeja victorias ante
vosotros.
Debéis en respuestas comprender.
Se os percibe en agonía de comprensión,
de claridades al parecer no muchas habrán de haber.
Del tiempo que vivís extrañas asimilaciones han de haber.
Del tiempo que asimiláis
la comprensión habrá de llegar “a tiempo” que
mencionáis.
De asimilar la verdad proveniente de uno solo,
aquel creador entre vosotros,
el hacedor de las cosas que mencionáis,
el Padre al cual debéis adoración.
La verdad emanada de su palabra
habrá de sucumbir mentiras, engaños de muchos.
La brisa del cosmos,
así como entre muchas de las que conocéis en vuestro
mundo,
habrán de generar el calor.
¡Veréis más calor!
Pequeños, pequeños hermanitos,
Pensad, pensad del por qué no generáis lo que en
vuestra fantasía pensáis Llamáis fantasía en lo inalcanzable de vuestra
imaginación.
¡Hmm!
Así también muchos de aquellos seres pensaban sobre
vosotros
y en el aquí
permanecéis en existencia.
Gracias
al Cristo hermano.
Sois lo que sois, más sois el que aún no veis.
Esencias de espíritu sois del pensamiento que
generáis.
Manifestáis grandezas pues conocéis vuestro
pensamiento,
mas no conocéis aún el pensamiento del Padre.
Pequeños, hermosos pequeños hermanitos,
de entre muchos mensajeros, honrados hemos de
permanecer entre vosotros.
La palabra de nuestro Señor entre vosotros ha de
perdurar en el aún.
¡Observad!
Cansadas vuestras piernas, cansadas vuestras manos.
Pero
felices de estar con ustedes, hermanito.
Del sí que manifestáis en cada acción,
habrán muchos que no
habrán de ser en el sí.
Del no manifestado entre muchos,
no habrán de ser muchos además.
Palabras del mensaje y aún no me habéis reconocido.
Pequeños,
mas no ha de ser el mensajero, sino el mensaje. (Risas)
De hermano entre vosotros, honrado es el ser entre
vosotros además.
Esencias al parecer de entre muchos además.
Os reunís entre muchos del viaje esperado al
pensamiento generado.
Sois, sois esperanzas a la palabra del Padre entre
vosotros.
Sois esperanza de victoria ante el mal que generáis.
Humanidad,
generáis el mal que manifestado
habrá de reconocer a sus hijos cierta vez del tiempo
que vivís.
¿Comprendéis pequeños?
¿Realmente comprendéis lo que oís?
¡Dudas!
¡Claridades ante confusas palabras de entre muchos!
Realmente de palabras confusas, entre vosotros el
mensaje se presta.
Burdo lenguaje
utilizáis entonces,
deformadas expresiones de la lengua original
entregada entre vosotros,
mas aún se os entregará claridad.
¡Comprenderéis!
Habéis oído
¡Ya comprenderéis!
Así como la flor no ha de comprender su belleza ante
el sol y la brisa habiendo comenzado bajo tierras.
Vosotros de caídas muchas el Padre os ha levantado y
mostráis flores al sol de su conocimiento.
Cada vez que en el Padre pensáis, el Padre comprende
vuestra expresión.
Se os solicitó de instancia pasada a vuestro tiempo
orar en cada instancia y no le habéis recordado,
más comprendidos sois.
¿Comprendéis la oración de realidades?
No ha si rodillas ensangrentadas habrán de entrar al
Reino,
mas le haréis de paso en paso
festejando la palabra recibida en vuestro corazón.
¿Os extrañáis?
Vuestras cajas no habrán de guardar la palabra completamente
pequeño,
mas no así vuestro corazón ha de funcionar,
el que si ha de guardar las palabras por la
eternidad,
de aquellas que conoceréis en brazos del Padre.
Hermosos pequeños, conociereis la verdad del Reino.
Qué más deseare mi esencia en mostraros más del amor
de nuestro Señor, expresada en enseñanza que en vosotros confía la palabra. (Solloza el Ángel)
No
fallaremos hermano.
Hermosos pequeños, entre vosotros hemos de estar.
El Padre mantiene su promesa ante la humanidad
elegida. . (Sollozando)
ISI COT NA HE.
Del orgullo en palabras de emociones al espíritu,
han de ser el cansancio al gozo que ha de ser el principio
que conoceréis en el Reino.
Saciar la sed al espíritu de bellezas al
conocimiento accedido a la humanidad.
¡Recordad!
Quien así delibera su propia palabra al camino,
ha de ser este mismo el que ha de mostrar la verdad
al corazón.
Supiereis así como mi esencia os percibe,
de hermosos espíritus que sois de emociones
recibidas, pequeños hermanitos.
Recordad por siempre el amor que el Padre entrega
entre vosotros.
No sois simple vida,
solamente recordáis el principio de vuestra
existencia.
YANEA GIZÁH