NP7
Septiembre 24 del
2005
(Coranía)
Hágase tu voluntad Señor sobre todas las
cosas.
(Coranía)
Bienvenido hermano.
(Coranía)
Pequeños…
Bienvenido hermanito.
Del deseo
oportuno nace la oportuna enseñanza además.
Pensáis pequeños
hermanitos.
Haced realidades
de vuestro pasar, pequeñitos.
(Coranía)
Observareis verdades entre vosotros.
Se os ha
mencionado,
jamás el
Padre ha de abandonar a sus hijos.
Hacéis esperanzas
de un bien, asimiláis la esperanza entonces en vosotros.
He de oíros pequeña,
he de oíros.
Asimiláis en el
silencio la escritura, consoláis del silencio a los vuestros.
He de oír vuestro
pensamiento.
Hacéis compañía
de vuestro futuro, decisiones,
observáis la
realidad ante vos en el hoy.
Miles de las
veces habéis del cielo solicitado.
Pequeños
hermanitos, caricias del cielo obtenéis.
Gracias al Cristo hermano.
Hacéis de
lágrimas conmoción, hacéis comprensión además.
Fraternal ha de
ser vuestra real acción.
Comprendéis en
negación muchas cosas en el aún.
Ya habréis de observar
claridades en vuestro vivir, verdades a vuestra pasión.
Compañía vuestra
hemos de ser.
Principios
vuestros
hemos de
haber observado en vosotros, pequeños hermanitos.
El fulgor de una
estrella ha de ser el pensamiento de cada cual.
En demasía pensáis
en el aún.
Pequeños
hermanitos,
del
consuelo al corazón nace la prudencia de la atención.
Hacéis de vuestra
comprensión doctrinas de perfección.
Se os ha
prometido cierta ocasión sobre vosotros visitar vuestro recuerdo.
Entre vosotros se
ha de estar,
orientando
cada acción al vivir al tiempo que asimiláis.
De hermanos en
tratos de vosotros
hemos de
percibir vuestra verdad.
De instancias de
comprensión al diario vivir que llamáis,
jamás
olvidéis, al Padre vuestro pensar debéis.
Esencias, pequeñas
esencias, del cielo solicitáis, del cielo obtenéis.
Verdades a
vuestro corazón recibís, y el consejo de prudencia además.
Así de vuestra
mano hemos de sostener vuestra vida.
Del Padre sois, pertenecéis
en acción además.
Destinos que
mencionáis, trazados han de ser.
¿No ha de existir
acaso realidades al pasar, realidades de un consuelo en hermandad?
¿No han de ser
acaso palabras que habéis entre muchas solicitado?
Obtenéis del
cielo el amor, obtenéis caricias además.
Pequeños
hermanitos,
jamás
seréis del olvido participes, “sois del Reino participes”.
Todo aquel que
haya de la verdad reconocer su esencia,
ha de
ser en el Padre.
Pequeños
hermanitos,
entre
vosotros hemos de estar, pues vosotros le hacéis posible.
No os percatáis
en el aún, más vosotros sois la razón.
Se os mantendrá
en comunicación y sabréis de vuestro vivir.
¿Comprendéis,
hermosos seres que sois?
Pensáis tantas de las cosas entre vosotros
y entre vosotros hemos de permanecer.
Enseñáis vuestra verdad, vuestra razón,
comprendéis vuestro motivo y el Padre guía vuestros
pasos.
“Hombres del cielo y no hombres de la tierra”.
Orígenes que han de ser destruidos por nuevas raíces que forjareis.
¡No olvidéis!
Jamás olvidéis lo que recibís del cielo, en vosotros hemos de estar.
Hermanitos, entre vosotros hemos de hablar,
el Padre así requerido en su mandato ha
establecido.
Bendito
sea el Padre.
¿Comprendéis?
Se os hablará nuevamente, mencionáis sorpresas del cielo
¡Hmm!
Gracias
al Cristo. (Risas)
Jamás, jamás entre vosotros debéis entregar la no atención al cielo,
inesperadas enseñanzas entre vosotros además,
Espíritus dañados que habéis de ser forjados nuevamente.
De entre muchos que oís
asimiláis en demasía, cordialidades, pequeños
hermanitos.
Verdades que han de rondar vuestra verdad,
el corazón que entre muchos ha de heredar
en conocimientos,
pequeños hermanitos.
De entre muchos habláis y os entregáis en consuelo.
De palabras al cielo hacéis vuestra asimilación en corrección.
Semillas de verdad, resultados en flor.
Bellas aves que habrán de volar, resultados de plantación.
Se os dijo, se os dijo variada de las veces hermanitos,
Sois como las varillas del trigo en una sola dirección
que a la brisa de la enseñanza del Padre han de apuntar.
Recibís parte del jardín, de una pequeña flor.
Recibís parte de vuestra vida que habéis solicitado.
Habéis entre muchos solicitado y se os ha oído.
Pequeños hermanitos,
del llanto nacen alegrías, de alegrías han de nacer nuevos hermanos.
Heredados sois del cielo que mencionáis,
al que debéis adoración en
eternidades.
Debéis vivir en alegrías a vuestra decisión.
No dependáis de vuestra dependencia.
¿Os percatáis?
Verdades entre muchos vosotros sois.
Verdades entre muchos obtenéis.
Vuestro hermano he de ser.
Pequeños,
si en sueños que llamáis observáis entre
nosotros, gozaos de vuestro regreso.
Si del corazón sentís aquello que no vivisteis, enseñados seréis.
Preciosas criaturas, llamáis a los vuestros.
Preciosos seres, el Padre llama a su pueblo.
Si el Padre entre muchos os ha observado, gozaos pequeños.
Seréis reunidos en un solo hogar prontamente.
Permanecer debéis.
YANEA GIZAH