NP 61
Mayo 24 del 2007
* Corania…….
A la mirada del omnipotente sois
resguardados por miles.
Pequeños de manos en obras, de
entre familias vosotros hacéis el camino, en vuestro corazón la mirada.
Mirad y observaos, en comunión con
el cielo hacéis de la verdad vuestra la esencia en corrección. ¿Os percatáis?
Entre vosotros hemos de morar. Sois vosotros el hogar de nuestra atención por
palabra de nuestro Señor.
Mirad que os hacéis parte de la
gran familia, de heredades entre vosotros mencionadas por muchos.
Hermosos hermanitos, la gran
esfera circundada por base de un cono ha de esperar por
Pequeños, de la esperanza que sois
mirad que vuestro hogar de bienvenida compone su esencia. En bendición recibir
mi nombre hacéis, entre hermanos la familia.
¿Porque así entonces no he de entregar de mi palabra la bendición de un
hermano entre vosotros.
Mi gran Señor ha de heredar en
vosotros la verdad, mas en vuestro hogar hemos de entregarle entre vosotros.
Vosotros habéis mencionado al
Padre en el hoy y el Padre os responde en el ahora.
Hacéis del tiempo vivido entre
vosotros irrealidades incomprensibles. ¿Podréis hilar así entre ramas un
hermoso telar?, ¿Podréis saber entre vosotros de las hojas caídas entre
diferencias de las asidas?, ¿Mmm?
Mirad en vuestro interior
pequeños, que vuestro otoño no haya de secar la raíz a un nuevo brote. Vuestra
primavera se acerca. Sois del huerto de nuestro Señor y haréis de vuestro fruto
parte del alimento de muchos.
Pensad entre vosotros hermanitos…
Corania…….
Pequeños hermosos, he de conocer
vuestro corazón y vuestra intención. Moráis por el sentimiento que vosotros
emanáis y haréis la paz entre vosotros por aquel sentir.
Pequeños, lográis en vuestro
rededor oír el mal que os acecha. Os diré, este ha de esperar la hora de
vuestro festejo y así entre distracciones en bondad a de acercar sus pasos en
mal.
Alertaos en vuestra contentación, pequeños, no he de estar presente cada vez
para vuestro trabajo por vosotros, mas os digo, mis hermanitos sois.
El ave reconoce la esencia en
bien. Conocéis del silencio el respeto a la palabra que sois vosotros. Si la
pequeña ave reconoce la verdad y reafirma, vosotros en conciencia debéis reconocer entre vosotros a los
hermanos.
Pequeñitos, hermosos hermanitos,
sabréis que en el hoy en vuestro alimento habéis servido un asiento que no ha
sido consumido, que hermoso compartir entre vosotros. Ya os serviré cuando
estéis a mi lado. Honores han de ser para vosotros sirvientes permanecer.
La bendición de un Señor que
vosotros llamáis el Padre, si de corazón sentís vuestro placer, aquel entre
vosotros hereda la verdad.
Pequeños hermanitos, se os ha
obsequiado la verdad, haced de vuestra verdad
Recordad, muchos han de acechar
Festejad el espíritu.
YANEA GIZÁH