NP - 82
Marzo 12 del 2009
- (Oracion)
* SET COHEM FRAMMA…
- BARACOHONIETIESORACA, en el nombre del Padre.
* SOTEM KELLENA…
- En el nombre del Cristo bienvenido hermanito.
* Del nombre en nombre… recepción de vuestro mundo
al nuestro.
¿Qué amigos habréis de ser, más que hermanos en
virtud?,
¿Conocéis la virtud del caminar de los vuestros?,
¿Cuáles pasos habrán de ser?,
¿Cuál de aquéllos habrá de ser en correcciones en
virtud al pensamiento en hechos humanos?,
¿Quién habrá de por sí entonces hablar la verdad?,
¿Quién habrá entonces de por sí dilucidar entre
aquella… y gozar así el logro en demasía de complacencia al espíritus?,
¿Qué comprendéis por la verdad?
Habrá de ser entonces el comportamiento único del
espíritu vivo… el agua así y por fluir entonces entre montañas. Comprendéis así
el nacimiento de la luz entre aquellas, por más sombras en virtudes de
grandezas por la presencia de luz en pequeñas cantidades.
¿Por qué ha de ser así entonces como faroles en la
oscuridad?
Sois vosotros enviados al mundo…, nacidos así
entonces entre humanos.
Deberéis conocer la virtud de la enseñanza y el
crecimiento. Gozaréis por la eternidad que no conocéis en el aún.
Aún esperanzas, palabras que no comprendéis. Aún al
espíritu la enseñanza de la comprensión.
Aquellos que no han de comprender han de dudar en
el paso que habrán de dar. Pasos y caminar, ¿No comprendéis el caminar?
Pequeños, de la virtud entonces vosotros no
conocéis.
Hacéis de la esencia de la palabra, hacéis de la
comprensión única razón. No comprendéis la razón. Diréis entonces así la
enseñanza.
¿Qué enseñanza podréis entonces asimilar?, ¿De qué
habláis pequeño hermano?, dice el alumno. ¿Quién habrá de ser el Maestro
entonces?, ¿Conoceréis la verdad dilucidada en vuestro caminar acaso?
Cronologías…
Llamáis de entre muchos entonces vosotros, de entre
muchos pequeños.
Cronologías al tiempo.
Conoceréis así entonces de la enseñanza la verdad.
Presencia,
presencia del espíritu en vosotros.
Haced de la virtud en el cuerpo la enseñanza.
Virtudes en luz.
Sois vosotros en nacimiento, así por complacencia
de nuestro Señor en palabras al hecho de vuestro mundo la existencia.
¿Qué mundos conocéis del vuestro aparte entonces?
Conoceréis de instrumentos vosotros, así las causas
de vuestra existencia.
Veréis la verdad, veréis la comprensión, veréis lo
que sois.
Conocer debéis los pasos que dais.
¿Comprendéis lo que dais entre vosotros?, ¿Mmm?. Aún no le comprendéis.
Comprenderéis el caminar, comprenderéis entre
vosotros la verdad.
Pequeños, así entre libros la comprensión
asimilaréis.
Asimilar… ¿Conocéis el asimilar?
La verdad del espíritu entonces gozáis.
Gozar de la virtud del Padre. Padres que han de
ser.
Del Padre al Hijo la complacencia, la virtud del
mandamiento en palabra.
Comprendéis la palabra entonces.
Vosotros, ¿Por qué entre hermanos no comprendéis la
palabra?
Haréis la obra del Padre entonces en mandato, la
causa de vuestro vivir.
¿Por qué hacéis la porfía en mayor instancia?, ¿Por
qué oís y no comprendéis?
De aquellos que no han de comprender la causa del
fin de vuestra existencia.
¿Por qué ha de ser entonces la porfía del humano el
conocimiento en mayor cantidad?
Cantidad… ¿A qué llamáis de aquello?
No conocéis… Dudáis… Por causa exacta la existencia
del conocimiento, si así le llamáis a aquel, pues no comprendéis aún por qué
comprendéis.
¿Por qué extrañáis el hablar de vuestro mundo tan
lentamente la enseñanza?
Si en un paso se os enseña os confundís hermanitos.
Hermanitos, razón de una y otra esfera en
existencia, han de ser hermanadas.
La verdad de la existencia del espíritu ha de ser
voluntad de nuestro Señor.
Asimilad entonces el conocimiento que comprendéis.
AHEM TABÉ ERÉ ENÍA CORAMABA…
Veréis la existencia de bastantes de los vuestros
en confusión sobre vosotros de acusación.
¿Comprendéis del tiempo en finalidad la razón de
vuestra existencia en las alturas?
Comprenderéis la verdad, pequeños.
Veréis el rostro de los vuestros en vuestra contra,
como llamáis.
Así ha de ser al último tiempo.
Todo aquel que haya de conocer la suerte por manos
humanas, dependa de aquella. Vosotros sois hijos de la verdad.
El Padre en voluntad a los hijos mantiene.
La esperanza del espíritu, energía que llamáis
vosotros, ha de ser la voluntad del Padre plenamente.
Oraciones al cielo en petición que el Padre ha de
oír plenamente.
Sentir del Padre al Hijo, del Hijo al Padre… Luz a
Luz… No así oscuridad a oscuridad.
¿Qué verdad ha de ser asimilada de la luz a la
oscuridad? Más que en confusión llamáis el caminar.
Pequeños, así dejad que cada uno haya de bogar en
océanos de intranquilidades.
Vosotros entregáis satisfacción en el océano que el
Padre os ha entregado.
Muchos han de hablar y no han de comprender.
¡Oh hermanitos que
habláis en contra de los vuestros, palabras que han de ser guardadas para
vuestros oídos, ineptos por cierto!
Inepto… Comprensión que no ha de ser parte de sí
mismo.
Pequeños hermanitos, la verdad en palabra del Padre
al Hijo así entonces entregada.
Eternidades entre vosotros han de ocurrir… cada vez
en esencias.
El sentir de muchas brisas han
de transcurrir entre vosotros.
¿Conocéis los días que no habréis de oír?
¿Asimiláis los días en los cuales oís?
Verdades consumadas de hechos informados…, no ha de
ser la causa de vuestra doctrina, más que el espíritu informado en disciplina,
al Padre despierto por siempre. Vuestro vivir en vida entregada así al Reino,
no así en muerte de incomprensiones de entre muchos…
Penas y llantos, gritos y gemidos a la no
comprensión.
Por qué así decís estar comprendidos si el llanto
os aborda eternamente.
Así el Hijo de Dios liberado de aquello ha sido, y
ha de informar al alma la verdadera senda a seguir.
Montañas de crecimientos al mundo, han de ser la
entrega de entre muchos incomprendidos.
El agua que sacie la sed mantiene en el espíritu
viva la comprensión.
¿Por qué ha de ser esta entonces causa de crítica
por aquellos incomprendidos?
¡Oh causa justa que han
de llamar a palabras de hiriente, de hiriente causa! ¿Conocéis la proveniencia
de aquellas? Espíritus que no han de comprender jamás.
Pequeños… palabras que oís, debéis hacer de
aquellas la comprensión, ya que oís la verdad y hacéis la obediencia de
aquellas.
Observados sois se dijo eternamente, no sois
vigilados, vosotros os delatáis diariamente.
¿Qué habrá entonces de observar el cielo en vosotros?,
¿Mmm?
Causas del camino verdadero.
No han de ser entonces vuestros pies lo que han de
caminar, así se os dijo cierta vez.
Amigos de bien hemos de ser, por el bien de nuestro
Señor así consumado en nuestra obra. Obra entre vosotros, vosotros en obra, la
voluntad del Padre eternamente ha de ser.
Pequeños hermanos, ¿Comprobar queréis la verdad
entonces así, por palpo sea vuestra causa?
Oíd plenamente la palabra que del cielo proviene,
verdades que al espíritu alimentan.
¿No sois vosotros las dádivas al cielo acaso?
En voluntad de vuestro espíritu vuestro cuerpo os
sigue.
Sois vosotros así entonces la causa de la salvación
de muchos.
¿Comprendéis esto en vuestro mundo?
Muchos han de ser los que no han de comprender,
muchos de aquellos en causas erróneas.
Dejad bogar aquellos navíos en océanos muertos. Vosotros no debéis
permanecer en aquellos, vivos debéis permanecer. ¿A quién podréis entonces
entregar de la vida si vosotros no vivís?, ¿Mmm?
La verdad del Reino del Padre no ha de ser elaborada
por hombres.
El hombre que haya de comprender que la causa del
hombre no ha de ser la causa normal, el alimento al espíritu, ha de ser salvo
en las alturas del gozo del Padre.
Sea bendito el espíritu, sea bendito en función de
nuestro Señor, nuestro gran Señor.
Se os dice a vuestro mundo, causas erróneas de
proyectos humanos.
¿Qué más necesitáis de información como llamáis por
el mandato de Nuestro Señor sobre vosotros?
Bien hacéis aquellos que la obra elaboráis.
¿Qué han de hacer aquellos?,
¿Qué han de hacer aquellos sentados en tronos
esperando la atención de nuestro Rey?
¡Oh grandes coronas, que
os asentáis en parietales!..., ¡Mmm, duros por
cierto!
¿Conocéis la corona y el depósito que ha de hacer?,
¿Conocéis así entonces su tara en oro?, ¿Podréis aceptar responsabilidades de
su peso?, ¿Por qué os mencionáis en realezas si no le sois? De realezas en
única, en única evidencia han de ser nuestros mandatos de boca de nuestro
Señor.
Pequeños hermanitos, haréis la obra que se os dijo,
mas por cierto en notas del cielo permanece la función de cada mano vuestra
hasta en el hoy llamado de vuestro tiempo.
Obras de manos, obras de humanos…, tiempos en
finalidad.
Hermanos, vivid del tiempo que el Padre os de. De
los vuestros así entonces podréis vivir en voluntad de vuestra obra.
No habrá tierra que entregue el fruto a reyes en
tronos, mas sí a aquellos que observen al único Rey.
Grandezas de simplezas…, torpes pensamientos…
Del poder de la palabra de nuestro Señor nace todo
espíritu entre vosotros.
El elegido… Haréis entre vosotros como obra y así
ha de ser.
Pensad lo correcto y haréis la obra en corrección.
Haréis lo correcto eternamente. En el Reino se obra
así.
Del tiempo al tiempo en el hoy a vosotros.
Pequeños, hermosos pequeños, oís las palabras de la
comprensión, hidalguías de aquel Señor de espada en asas…, erguido así por la
batalla observando al cielo en luminosidad. Batallas al cielo erguidas por el
cielo en causa, habrán de ser causas de envidias por muchas. Los tiempos han de
así arrimarse a la verdad de vuestro tiempo.
- ¿Puedo preguntar hermano?
- ¿Hermanito…?
* Hermanita…
- ¿Qué es COREB?
* ASHEM BULIÉ
- No entiendo…
* Yo sí entiendo…
- ¿Me dejas entender a mi también?
* Ha de ser el mediado de los días del tiempo…
- Hermano, otra pregunta… Queremos saber cómo,
desde qué mes comenzar a contar los días de nuestro calendario.
* ¿Cuántos sois vos?
- Me refería a todos nosotros, queremos saber todos
desde qué día…
* Por vuestra pregunta…
- Quiero saber desde qué día comenzamos a contar
los días comenzamos a contar los días de nuestro calendario.
* Os he respondido ya…
- ¿Los de COREB?
* Pequeña… qué bien preguntáis para responderos.
- Gracias hermano.
* De gratitudes no ha de componerse mi palabra,
pequeñita.
Os diré, palabras de las vuestras en comprensión…
¿Conocéis la altura de mi Señor?
- No.
* Similar a la vuestra…
¿Conocéis la mirada de nuestro Señor?
- No.
* Similar a la vuestra a
de ser…
¿Conocéis sus manos acaso?
- Me gustaría conocerlas.
* No las recordáis en plenitud… y han de ser sus
pasos como los vuestros.
- No lo sé.
* En razón de la verdad comprenderéis que vuestra
semejanza es muy similar, mas vosotros aún no recordáis.
- ¿Cómo podemos recordar hermano?
* El recuerdo esencial de vuestro espíritu no ha de
ser en el mundo en el que vivís. Si así le recuperaseis del tiempo en el que
vivís, a mi lado permaneceríais en el tiempo que conoceréis.
- Mmm…
* Os hablo de un tiempo muy cercano al vuestro.
Ni atrás, ni a delante como pensáis.
Un tiempo similar en el vuestro en el que vuestro
mundo vive también en el nuestro.
- ¡Nunca en un mismo tiempo!
* ¡Mmm…!
¿En dónde como lugar pensáis que he de permanecer
hablando a vuestro oído?
¡Mmm…!
- ¿En dos tiempos a la vez?
* ¿En dónde os he preguntado con vuestras palabras…,
lentas por cierto?
- Aquí…
* Aquí… ¿Dónde ha de ser?
- En esta irrealidad…
* ¿Dónde estáis entonces, realmente?
- Con el Padre…
* Bien decís…
¿Por qué no recordáis su mirada entonces, ni sus
manos, ni su caminar? Comprenderéis lo que os he dicho, ya comprenderéis, pues
en palabras os he hablado, de manos os he tocado… ¿Comprendéis lo que os digo?
- Sí hermano.
* El Padre en nosotros, os habla a vosotros.
La similitud solamente una estadía del tiempo ha de
ser. La igualdad no ha de ser el tiempo vuestro. Nada ha de permanecer en la
igualdad. Todo así punto en igualdad permanece en muchos caminos a la vez, como
el sol entre vosotros, ha de entregar la luz y no comprendéis hacia dónde se
dirige, de dónde nace, cómo ha de terminar, cómo ha de nacer. ¿Ha de terminar
la luz del sol, acaso?
Preguntaros, de cuál sol os hablo.
- Pensaba en el nuestro.
* No ha de ser vuestro.
- No, lo sé.
* ZEOSÁFALIS, ¿Qué pensáis?
Pensad y hablad lo que pensáis…
- No me acuerdo lo que estaba pensando.
* Vuestra respuesta buscaréis.
Os hablaré nuevamente.
- Gracias a nuestro Señor.
* Se os ha falseado entre muchas doctrinas la
verdad.
Palabras erradas…
Vosotros comprendéis la verdad, mas no le lográis
observar en el aún.
La verdad permanece entre vosotros como el vaivén
de la espiga entre muchos árboles. Os rodea…, os toca, os persigue
constantemente.
¡Mmm…! Ya comprenderéis
pequeñita de la verdad que os hablo pues ya le tenéis entre vosotros.
Muchos caminos han de sacar a los que han elegido
el verdadero de su senda, y han de mostrar verdades no consumadas a aquellos
que han observado parte de la verdad.
Llantos y dolor a corazones que han disfrutado
alegrías y placer en nuestro Señor. Lamentar no debéis de aquellos…, proseguid
con vuestro caminar, pequeños; proseguid con vuestro caminar.
Se os hablará nuevamente. Atentos debéis permanecer
en el mañana.
- Gracias a nuestro Padre.
- En el nombre del Cristo, gracias hermanito.
* GINEAH YATEM