NP-85
Junio 16 del 2009
- Señor bendito, te damos las gracias Padre
por darnos esta meditación, esta conexión con nuestros hermanos los Ángeles.
* Corania…
Así eternidades mismas alimentadas por temor no
han de existir…, pequeño…
De muchos se os ha mencionado.
¿Qué temor vosotros debéis alimentar?
Jamás de vosotros se ha de cimentar aquel.
Si en lealtad de un gran Señor vosotros sois
esculpidor de amor, no temor debéis cimentar en vosotros
Pequeño… pequeña, dejad vuestro sentir en el Padre.
Corania…
Sabidurías…
eternas a la esencia pertenecientes de la cuál vosotros sois en cimiente.
Decís
por siempre, ¿Qué ojos habrán de ver la verdad? Mas ¿Qué espíritu ha de
sentirle además?, ¿Qué ha de ser en instancia primera?
Percepción
a la intuición, intuición a la percepción…
Que oís
vosotros de verdades muchas… Esencias cimentadas…, en esencias la verdad.
Pequeños
hermanitos, oís muchas de las veces, ¿Qué conocimiento ha de fomentar la
ignorancia?
Se os
ha mencionado de la verdad a vuestro corazón, se os ha mencionado libremente
entre vosotros.
Hermosos
hermanos, de verdades y tiempos finales vosotros testigos sois, vosotros de
realidades cimentáis vuestro vivir.
En el
ver en el hoy percibís en el tocar, percibís de una esencia a vuestra verdad,
pequeño.
Cimentar
debéis de familias raíces que no han de ser tocadas.
Nuevas
tierras se os han predicho en esencias miles.
¿Qué
sentís de vuestro corazón a la verdad emigrar por siempre?
No
seáis como la bestia que ha de su alimento depender cada instancia en el mismo
lugar. Vosotros razonantes sois.
Conocéis
la esencia de vuestro vivir, conocéis la razón del verdadero alimento.
Se os
ha despertado. Vosotros sois libres del sueño.
Pequeños…,
del mañana en mañana, verdades consumadas.
Oís del
mañana entonces…
De
vuestro mundo se dice, de miles… tres han de ser las cantidades…
Cientos
mas el décimo en octavo por restos humanos.
Pequeños…
tribulaciones en escritos. Vosotros conocéis la palabra así entonces consumada,
vosotros conocéis la verdad.
Alertas
permanecer debéis.
Veréis
entonces del séptimo mes vuestro al quinto tiempo del tercer día.
Ojos
que han de leer verdades consumadas al espíritu.
Pequeño…,
hermosa pequeña, no temáis a la verdad, dejad vuestro corazón, no hay Padre que
abandone a su hijo
Veréis
la verdad en voz, eternamente asumir en vos.
¡Que
vida en vos tenéis!
Recurrís
al cielo en dolor y se os complace en felicidad.
Ver del
Padre la verdad y en gratitud al cielo oraréis.
Pequeños,
en amor de un hermano mensajero entre vosotros se os hablará nuevamente en el
mañana
-Gracias
a nuestro Padre.
* GINEAH
YATEM.